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SINALOA  

La ciencia, a la zaga

Carmen Aída Guerra
Durante la administración de Fox la inversión en ciencia y tecnología ascendió apenas al 0.4 por ciento del PIB, a pesar de que el Ejecutivo está obligado por el artículo 125 constitucional a aportar el 1 por ciento a este rubro

 

 

 


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Consideradas como áreas estratégicas para el desarrollo de las naciones, en México la ciencia y la tecnología se enfrentan a la negligencia de las autoridades que desatienden incluso el mandato constitucional que obliga a mantener una inversión sostenida del orden del uno por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Para impulsar este sector en 2004 el Congreso de la Unión aprobó un agregado al artículo 125 constitucional, con lo que se obligó al ejecutivo a destinar el uno por ciento del PIB a nivel nacional. Sin embargo, la administración federal no obró en consecuencia y al término de 2006 se tiene un crecimiento nulo: del 0.4 por ciento que se destinaba en 2000, al cierre del sexenio del cambio cayó al 0.38 por ciento.

Cuauhtémoc Reyes Moreno, director del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología del estado de Sinaloa, Premio Nacional de Ciencia y Tecnología 1992 y 1999, y Premio Estatal de Ciencia y Tecnología 1999, señala que esta situación distancia a nuestro país de naciones con menores ingresos como Brasil, Corea, India, que destinan más del 1 por ciento para esta actividad; mientras que España está por encima del 2 por ciento.

La inversión del 1 por ciento aportaría los recursos necesarios para la formación de más científicos y técnicos, el mejoramiento de la calidad, habría incluso financiamiento de productos de investigación y disminución de importación de semillas certificadas.

Al inicio del sexenio, en Sinaloa se registraba una inversión del 0.12 por ciento del PIB estatal y en un año subió apenas al 0.18 por ciento. “Aunque todavía estamos rezagados, han estado creciendo los dos factores básicos de la investigación: la masa crítica de investigadores que en 2004 se tenían 62 miembros en el Sistema Nacional de Investigadores, hoy somos 138, de los cuales 85 son de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Y en cuanto a recursos, en 2004 fueron escasos, en 2005, alrededor de 6 millones para un programa denominado Fondos Mixtos y 3 millones para el programa Convocatoria del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología, lo que suma 9 millones, y en 2006 se lanzó la convocatoria por 10 millones para un proyecto de investigación y 4 millones para la convocatoria extraordinaria”.

El investigador detalla que la primera convocatoria corresponde a cuatro áreas del conocimiento: desarrollo urbano y rural, social y educación, medio ambiente y recursos naturales; y la segunda, plan alimentario y salud.

“Lo anterior se dio con el propósito de resolver dos problemas de manera extraordinaria, el de formación de monitores para la enseñanza de las ciencias básicas, dando énfasis en matemáticas –en donde hemos sido calificados muy por abajo tanto a nivel nacional como internacional–, y el otro programa a mediados de octubre es de 8 millones de pesos para cadena alimentaria y salud. En diciembre se cierra otra convocatoria con aproximadamente 3 millones de pesos para proyectos de investigación en general”.

Cuauhtémoc Reyes dice que “si en 2005 estamos hablando de 9 millones, en 2006 de 25 millones, encontramos ya un crecimiento, no todo lo deseable, pero sí importante: de 9 a 25 millones y la masa crítica de investigadores de 62 a 138, nos da una combinación favorable en tecnología y masa crítica de investigadores, lo que hace suponer que en un futuro inmediato tendremos un desarrollo más rápido y real en ciencia y tecnología”.

Sinaloa tiene 640 kilómetros de litoral, más de 70 mil hectáreas en aguas continentales, es el único estado de la República que participa en la llamada agricultura intensiva científica. Esta riqueza natural y de miras establece prioridades en lo que se refiere a agricultura y alimentos, acuacultura, por las propias características de la entidad.

Reyes Moreno explica que la mayor cantidad de recursos que se están dedicando a la investigación son de esas ramas y los investigadores que se están incorporando son también de esas ramas. Para el futuro se prevé la formación de la agricultura y la acuacultura con el ingrediente de la biología molecular, de la ingeniería genética para la transformación y mejoramiento de especies, en cuanto a sus características que sean resistentes a plagas, que necesiten menos agua para que puedan crecer en suelos salinos, pero también que tengan un valor nutricional para beneficio de la población.

Avances en Sinaloa

El investigador universitario, coordinador del programa Tecnología Agrícola Alimentaria por la Facultad de Ciencias Químico Biológicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, menciona que entre otros avances científicos que se han registrado en el estado, destaca el referente al maíz.

El presidente de la CAADES, Juan Habermann, declara que van a introducir siembras en fase experimental bajo condiciones controladas de maíz transgénico. A este grano, el ejemplo más cercano que tenemos, se le ha insertado el gen de la amarantina, que proviene del amaranto, lo que trae como consecuencia una mayor calidad nutricional y un mejor perfil de aminoácidos esenciales que en un futuro puede mejorar la alimentación del mexicano, siendo el maíz un grano básico, utilizando las técnicas de la biología molecular y transferencia de genes.

Además se está promoviendo la siembra de maíz amarillo con fines industriales energéticos: está por darse el banderazo a la fabricación de etanol con una inversión inicial de 50 millones de dólares. Este proyecto es de suma importancia ya que lo tienen en países como Brasil, donde también se extrae de la caña de azúcar. Este producto se está combinando con gasolina para reducir el gasto de este bien y prolongar el periodo de durabilidad del petróleo, que podría agotarse en 20 años.

En Sinaloa, la fábrica de etanol

El etanol es un alcohol que se combina con gasolina para potenciar el uso de vehículos automotores, explica Cuauhtémoc Reyes. Añade que generar energía en esta fábrica propiciaría la construcción de otras fábricas en el país. Con ello se garantizaría un uso más prolongado del petróleo que tenemos, si en vez de utilizar un ciento por ciento se mezcla la producción con etanol, estamos hablando de un 70 a 30, entonces tendríamos mayor durabilidad de un recurso natural que no es renovable.

"La tecnología tiene muchas vertientes, se genera a través de las ciencias básicas, indiscutiblemente, pero la tecnología es adaptable, los países se adaptan a tecnologías que ya existen en el mercado para propiciar desarrollo industrial, para generar micro, pequeña y gran industria”.

Lo que hace falta son mejores políticas educativas a nivel nacional, señala Cuauhtémoc Reyes. “Sobre todo falta fortalecer la educación pública, que es la de mayor cobertura y es a la que tiene acceso una buen parte de los mexicanos; aunque el acceso sigue siendo bajo realmente de cada 100 jóvenes en edad universitaria solamente asisten 26. Sinaloa está por encima de ese porcentaje”.

Cuautémoc Reyes puntualiza que “se tiene que invertir más dinero público en ciencia y tecnología. Sólo así se tendrá un mayor número de investigadores, mayor acceso a la educación pública de todas las clases sociales que conforma a nuestro país”.

Publicado: Octubre de 2006 Año 2 / No. 16



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